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Salmos 94:19
"En la multitud de mis pensamientos dentro de mi, Tus consolaciones alegraban mi alma."
Recibiendo la Paz de Dios
En estos tiempos podemos observar cuánta gente vive sin paz, sin dirección y sin gozo. Con todo lo que está sucediendo en el mundo, políticamente, económicamente, en el área de la salud y en las familias, es fácil quedar atrapado en un ciclo mental, pensando constantemente en todo lo que no va bien y en lo que podría ir mal. Esto ha causado que muchísimas personas aun dentro de la iglesia vivan en un estado de ansiedad y preocupación. Pero qué maravilloso es nuestro Dios que, en vez de condenarnos, nos ofrece con paciencia su consuelo y corrección. Aunque haya una multitud de pensamientos ansiosos dentro de nosotros, el consuelo que recibimos por medio del Espíritu Santo trae alegría al alma y nos ayuda a confiar en nuestro Dios Fiel y Verdadero. No tenemos que vivir en un estado de pánico, miedo e incertidumbre. Filipenses 4:6-7 nos enseña que debemos entregar esos pensamientos ansiosos a Dios en oración y darle gracias por su amor y su fidelidad y su gracia... ¡Hay tanto por lo cual debemos dar gracias, pues su amor es incalculable! Cuando hacemos esto, dice la Biblia que la paz de Dios guardará nuestras mentes y nuestros corazones. Tendremos paz y tendremos gozo. Hoy entregemos al Señor nuestras preocupaciones, pues para Él nada es imposible, y recibamos su consuelo, que alegra el alma.
Por Pastora Christina Vargas